La epopeya de Anhauk parte 1
Posted by: Pablo D`Amato in 02 PUBLICACIONES ONLINE, La Epopeya de Anhauk Add comments
Con este post inauguro la publicacion online de la obra La epopeya de Anahauk relato epico en forma de poema. que lo disfruten!
El principio era
y fue tambien el final…
pero a esa altura,
ya no fue trascendente.
los conceptos se alteraron
y la mueca helada se irritó
ante el abecedario
de inocua demencia
que parecía guiar
los pasos de la tribu
con rumbo al amanecer
de una nueva parábola.
Flamearon en lo alto
los cráneos ardientes,
y el acero hundido
en lo profundo de la tierra,
rindió cuentas
de designio aquel que
excede a los sujetos.
dejando el paso abierto
a la inmortalidad de las ideas.
Se forjó así la historia
del bastión
cuya sombra apichonó
a la mismísima
Luz mala
tanto como
a Kóoch el creador.
y que en el ocaso
de su gloria vana
nutrió de su pecho
al caminante
y beso con ternura
al sedentario;
Tejiendo
entre mundos el mundo
y a todos los que somos.
Forjándonos en uno.
Nacida de la carne
muerta del animal
que de todos fuere
el mas bravo y leal,
devino el seudónimo
y el personaje guerrero
enclavado en su amor
multiplicado por muchos
siendo todos y el mismo
siendo principio
y siendo final.
Transformóse en leyenda
que cantaron las odas
en miles de historias
perpetuando su nombre
a la eternidad.
Nació entonces el hombre
desde lo profundo del mayin
y desde la ajada hoja
instó la reencarnación,
de la noble y humilde
representación .
Levanto en su nombre
una biblioteca negra
que pudiera albergaren el cuerpo
la triste memoria del mundo
y una vez mas hecho a andar
hecho de tinta el pecho
en busca de la redención.
Cuentan las viejas trovas que
innumerables fueron sus gestas
cuando en el amanecer turbio de la vida
fuera un can de lomo sombrío.
Defendió con dientes filosos
del mal a sus protegidos
enfrentando con justicia violenta
a los múltiples enemigos,
y secando con cómplice mirada
las lagrimas infantiles.
Venció enfermedades
imbatibles y amamanto
a otros, ajenos de estirpe,
adopto con maternal ternura
a mas de un cachorro extraviado
y en el cumbre de su bravura
ahuyentó al hebreo invasor.
Pero es el tiempo un monstruo tirano
y la muerte una doncella pueril
que mas que tarde temprano
nos toma a todos de la mano
donde siempre seremos guiados
con infinito apego
por el magnánimo Wendéunk.
Aunque imbatible fuere su temple,
sin mayor gloria partió del mundo
un día Anhaûk.
Ya desvanecido su cuerpo en la bruma
que precede la negrura del ocaso
eterno seria su rumbo
junto al brillo de Ah Ahsah
el despertador de estrellas de la mañana.
Caminos sinuosos
de múltiples discrepancias
guiaron la resucitada senda del incubador
y allí donde moría el robusto
de alma infantil y velada suavidad
nació la idea implacable ,
tímida y solitaria…


