Triptico x pedro Sciamarella. web: http://andysgunwork.blogspot.com/

Triptico x pedro Sciamarella.

Aferradas  como un cáncer

de ternura despiadada

crecen las plantas sin pausa,

tratando de escapar,

o tal vez siendo apuestamente felices,

siguiendo su  solitaria danza
en ese infierno imaginario

de complacientes humos

que recuerdan los años desandándolos

Periplejas subibajas. Amontonamientos.

Fundación voluntariosa de la vida

que al hombre  excede y que reclama

para si esta historia

renegando como todos

de sus malas elecciones.

Recuerdo  dos sombras pérdidas,

habitando la última huida.

La primera sensación, que  fue miedo. Terror inexplicable a una  ausencia

hecha de libros y ajena de recuerdos.

Después, la primera compañía

hecha casualidad

la mas  hermana  alma aliada,

estandarte de palabras descubiertas,

insondable y enfrentada la mirada

sinfín de maldiciones inciertas

y dulzura confinada.

llegó al vacío

recién manifiesto entre

hojas enredadas de frío

y lo llenó de primavera.

acopló  sin saber el primer ladrillo

de este sueño que trasciende las eras.

Encontramos al llegar

montón de bártulos sin dueño,

o dueños de la desdicha

que nos invitaron

a la estimulación culposa

de la fetichista depresión.

Los espejos escondían algo.

Algo raro.

Algo parecido a la muerte,

pero mucho mejor disimulado.

y fue en medio de eso que nació una flor.

Una flor mal parida es cierto,

y  que  muchas otras se marchitaron

es verdad también.

Pero no reparo en perdones,

pues soy consciente que de su energía ida me hice yo. Carroñero silencioso de desgracias

Ladrillo oscuro sobre ladrillo nuevo,

en tantas combinaciones como el azar imagino.

Rodilla enterrada al suelo

y la frente bien en alto,

como si de eso dependiera

que en la lejanía

ella sonriera junto a mi recuerdo.

Vivimos como pudimos,

y quisimos que fuera así.

entremedio de  una búsqueda estéril

e impares movimientos.

convergieron las tres fortalezas

en el cúmulo de curiosidad.

Alzo vuelo  aquella hermana mía

por elección

Que aun guardaba  dentro suyo

La aciaga semilla de la traición

y

Disolviose la primera etapa

que hablaba entonces

de esa creación hierática

para dar paso  un lapso precario

de  humana des concepción.

El guardián solitario

resistió el embate de los laterales,

y un breve brillo en la noche

anuncio un amanecer sin antigüedad.

Algún tiempo después

Ya arrastrados hacia

las entrañas.

Dos viejos camaradas

vinieron a ocupar el lugar

recién abdicado de aquel

fantasma de  rubios cabellos

que supo que debía escapar,

que el amanecer de una  tribu

nacida entre los escombros

jamás seria  su lugar.

La fundación formal

entre vino, guisados tuvo lugar

y compartiendo desvaríos desquiciados,

los tres compañeros apodaron la inaugurada patria,

en su nombre cabal festejaron el inicio de una leyenda sin igual.

Casacarranza se llamó,

aunque ya antes fuere nombrada

y de magia arcana las letras imbuidas

formaron una sola voz ronca y despechada.

Llegaron los invitados de tierras distantes,

para festejar el nacimiento

de esta condenada nación.

y por largo tiempo compartieron con nosotros

la rancheada así como la canción.

Se reprodujeron los visitantes

pues la puerta esperó siempre abierta ,

sin saber a ciencia cierta

quien la fuera a traspasar.

Las Guitarras multiplicaron su sonar

acompañadas por la ilusión

de ser ejemplo

de esos sueños furibundos

nacidos al anochecer.

Un nuevo viejo habitante vino con su fiel servidor

que llegaría a ser una gran alegría

en nuestro corazón.

Desconocidos viajantes de acentos distintos

ávidos de experiencias y novedad,

Muchachas de ropas ligeras

mendigando siempre un poco de pasión.

Risas, llantos y alucinaciones.

Cruzaron una casa llena rincones,

recuerdos amontonados por doquier

e historias miles que se atraviesan

mas allá de las condiciones y

cuyos cimientos crecieron

como raíces

alimentadas por el apego

de los vagabundos

que  sobre ella durmieron

ya ha sido dicho,

que tiene el sueño

mucho que ver con el amor.

Tres seres oscuros por distinta razón,

pero de un puro y abierto corazón

habitaron las catacumbas de esta caótica

orbe aya lejos   invocada

y entonces instintivamente corporeizada

que en  su propia piel narra

aventuras y des fortunas,

regocijos y adversidades

y  en cuyas entrañas

bailaron. Rieron, durmieron,

cogieron, fumaron, comieron,

leyeron, cantaron,

pelearon y lloraron

un inexplicable festival

de sueños ingenuos

que de tanta fuerza

echó cimientos serpenteantes.

Los mejunjes supieron amenizar el sufrimiento

y también catapultarlo,

cuando la muerte silbó su  chance de triste suerte

por nuestros pasillos, y  al pasear su sombra,

cesaron los cantos

y las miradas se cruzaron afligidas.

Pero la vida es una sola en todos lados

y el viento esparce la semilla del cardo tanto

como tuerce la lenga y arranca los techados.

Nacida de una  épica  payada

de bravos varones y mujeres valientes

que sospecharon un reino

de  existencia legendaria,

con los puños en alto

y el corazón entre los dientes

puerta adentro de roja estampa,

refugio selvático de la urbanidad ,

caverna prehistórica

de  bestias reunidas en manada,

que siguiendo el  salvaje instinto criollo

elevan plegarias malditas

y comparten  el vino y el asado

en torno al fuego sagrado,

mientras  fuman en ronda

el dulce  amor de la tierra,

resistiendo con la firmeza  ruda

de la cabra del monte

la utopía a la  ciudad renegrida,

siempre al filo del derrumbe

y el inminente renacer.

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