Jun 28
La epopeya de Anhaûk. Parte 6
Posted by: Pablo D`Amato in 02 PUBLICACIONES ONLINE, La Epopeya de Anhauk Add commentsSe abrieron los salones para mil festejos,
donde millares de visitantes partieron
llevando consigo
una leyenda para hacer correr
y dejando atrás un poco de su energía
para que las plantas se alimenten.
De la escuela Almafuerte
aun flamea la bandera de manos
Que en honor a nuestra casa
construyeron los niños hermanos
De tierras distantes
pues a ellos llegaron gracias
a las festividades de recolecta.
ayudas en épocas de escasez
y en uno de esos festejos
fuè que conocimos a Fede
el mas joven campeón de la torre
Vaquero del infierno
Arribo cabalgando
sobre una llameante guitarra.
y que tiempo mas tarde
siendo ya un caballero
de la redonda mesa
alrededor de la cual
tantas gestas se idearon
festejo su cumpleaños
y fue aquella noche
tras sus murallas
que el viejo espectro
descreído y vencido
conoció la pasión
Olvidada en los túneles
de la blanca maldición.
el temerario capitán
escarbo su propia lapida
y emergió temeroso
atado al ritual
de una joven bruja
de sonrisa inmensa
curvas poderosas
y una mirada
que trasciende el infinito
que en una danza otoñal
forjó dos remolinos
que le cubrieron de hojas
el cuerpo tibio,
y abrazaron para si
el consuelo del
Florecimiento.
Niña mujer
dueña de un nombre jeroglífico
Arcano legado del cielo
que es tanto el sol que entibia el cuerpo
como la luna cuya luz protege al extraviado
y de quien guardan constancia
el texto de los marchados
grabado en la piedra equilátera.
Rayo de luz que al cielo guía
El ultimo soplo de la vida
Armado de palabras
Rescato Anhaük a su hechicera
de una maldad guacha de
garras oscuras.
Y en el albor de una
fábula si nombre
desafiaron juntos
las ambiguas sendas
de la mutua devoción.
Pero son las hadas fieles
criaturas de peculiar de manías
y sucumben sencillas
a la fresca estampa de la vida
y el llamado natural
de la libertad
bailan cantan y ríen
aun cuando incite la cruzada
el tranco recio del dolor
siendo como es
la ciudad central
el natural
enemigo del amor.
Mirándose tristemente a los ojos
supieron que sus caminos
se separaban mudos de explicaciones
desde el amanecer
de la vida es sabido
que acaba todo lo que comienza
cuando no media
el ímpetu inefable de la certeza.
El destino de un antiquísimo hálito
excede la prisión de un cuerpo hermoso
y retorna al cielo donde
Narran las estrellas
aun y por siempre
la historia de Shilvnira
y su amante Daitthos.


